Obra que examina la historia y el desarrollo de la Reforma protestante en América Latina, analizando su impacto en distintos contextos sociales, culturales y eclesiales. Los autores reflexionan sobre el legado de la Reforma en la región, sus desafíos actuales y las oportunidades que ofrece para el futuro de la iglesia latinoamericana. Al cumplirse los 500 años de la Reforma protestante en el siglo XVI, por todas partes hay celebraciones, concentraciones populares y palabras entusiastas acerca de lo que sus líderes hicieron en aquellos días. Pero con eso no basta. La historia, la buena historia, no se escribe solamente desde el pasado, sino también desde el presente que vivimos y a partir del futuro que esperamos. El presente en América Latina requiere una reflexión teológica profunda y un compromiso inquebrantable.