Obra que explora la relación entre la fe cristiana y las prácticas económicas en los primeros siglos de la iglesia, analizando cómo las comunidades cristianas entendían el uso de los bienes, la riqueza y la justicia. A partir del estudio histórico, el autor muestra cómo estas reflexiones pueden iluminar los desafíos económicos y sociales de la iglesia en la actualidad.